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Economia, Empresa y Derecho

Un juego entre el Gobierno y los hermanos Escribano: como liderar el sector armarmentistico.

La pugna entre Indra, la SEPI y los hermanos Escribano ha convertido el control del principal grupo tecnológico de defensa español en un pulso empresarial y político. Tras la cancelación de la fusión con EM&E, el conflicto continúa abierto, con Ángel Escribano resistiendo en la presidencia mientras el Gobierno busca recuperar el control de la compañía.

1 de marzo de 2026

Un juego entre el Gobierno y los hermanos Escribano: como liderar el sector armarmentistico.

En el corazón de la defensa y la tecnología en España, se está librando una batalla que tiene a los inversores con el corazón en un puño y a la Moncloa pegada al teléfono. Los protagonistas: Indra (el gigante tecnológico) y los hermanos Escribano (Ángel y Javier), dueños de EM&E, una empresa familiar que pasó de un pequeño taller mecánico a ser una pieza clave en el armamento nacional. 


Todo comenzó en enero de 2025, cuando Ángel Escribano fue nombrado presidente de Indra con el visto bueno del Gobierno. Parecía la alianza perfecta: un empresario de éxito liderando el "campeón nacional" de la defensa. Sin embargo, el plan maestro incluía una fusión entre Indra y la empresa familiar de los Escribano (EM&E).

¿Cuál era el conflicto? Si la fusión se completaba, la familia Escribano recibiría acciones de Indra como pago por su empresa. Aquí es donde las matemáticas se volvieron políticas:

La SEPI (Gobierno): Actualmente controla cerca del 28% de Indra.

Los Hermanos Escribano: Tras la fusión, su participación podría haber escalado hasta cerca del 30%, superando incluso al Estado.

El Gobierno corría el riesgo de perder el control de su joya de la corona tecnológica frente a dos hermanos que, además de ser accionistas mayoritarios, ¡tenían a uno de los suyos en la presidencia! Un conflicto de intereses de manual que ha provocado que la SEPI exija ahora la dimisión de Ángel Escribano.

A día de hoy, marzo de 2026, la situación está en un tenso punto muerto.

  • La fusión ha sido cancelada: EM&E dio marcha atrás ante las presiones gubernamentales.

  • Ángel Escribano se queda (por ahora): En el último consejo de administración, el Gobierno no logró los votos necesarios para destituirlo. Ángel resiste con el apoyo de otros socios como Amber Capital y el fondo T. Rowe Price.

Un juego de poder total: mientras Moncloa intenta recuperar el mando, Ángel Escribano se atrinchera en su despacho alegando que, sin fusión, ya no hay conflicto de intereses. ¿Que pasará ahora?

Escrito por

Valeria Hidalgo